Saltando la tapia del silencio (4)

La tecnología como arma contra la violencia machista 

 

María Fermina Jiménez plantea en su cuarta entrega de su serie la necesidad del uso consciente de la tecnología y las redes sociales de hoy para sensibilizar sobre los problemas y las injusticias de la mujer combatiendo la desigualdad y la violencia machista

Acostumbrados a levantarnos con el móvil en la mano, utilizar la tablet, el portátil, y toda una serie de dispositivos que nos acompañan en cualquier tarea habitual, particular y profesional, queda normalizado que servidores, aplicaciones, redes sociales, sean la forma de establecer nuestras comunicaciones, operaciones con terceros, envío de documentos diversos, consiguiendo con prontitud desmedida, para bien o para mal, conocer noticias de todo el mundo, denuncias de hechos cercanos o lejanos, en ocasiones cruciales para la humanidad, pero a la vez, los memes y chascarrillos de turno, imágenes básicamente acompañadas de un lenguaje que se debate, entre la brevedad de caracteres, los emoticonos, absurdidades, insultos o amenazas, manipulación burda, apologías, utilización de mafias, delincuencias y demás tropelías que la mayoría de veces ni cribamos lo suficiente, ni con capacidad crítica, podemos hacerlas útiles para nuestra vida diaria, y sobre todo que sean eficientes en una realidad hostil, que se favorecería de manera inmediata. Afortunadamente, muy bien aprovechadas de forma individual y colectiva, para causas sociales y nobles, divulgadoras de actividades culturales, etc.. Pensando precisamente en ellas y en algunas de las causas por las que nos seguimos preocupando minuto a minuto: “estolideces políticas, mandatarios desquiciados que ocupan el poder por la fuerza, o son elegidos irresponsablemente, corrupciones políticas y legislativas, organismos mundiales aletargados e inservibles, guerras, violencia, pobreza, desigualdades, desplazados y refugiados”, que aparecen segundo a segundo, en todos estos artilugios, que diría un abuelo, habría que preguntarse ¿son de utilidad realmente, o están mal utilizadas?, ¿podríamos hacerlas más eficientes en su capacidad de llegada inmediata y masiva, para estas y muchas otras causas?. Entre todas ellas, en esta sección seguimos ocupándonos de la igualdad, y la violencia de género para seguir divulgando y constatando datos, que provocan escalofríos, rabia, tristeza y vergüenza. A partir del siglo XIX los derechos de la mujer experimentaron algunos avances reseñables. Durante el siglo XX las mujeres hemos conseguido muchos y grandes logros. No sólo se conquistó la inmersión en la vida pública (hasta el momento reservada al hombre), el derecho al voto y el creciente protagonismo en la política mundial. Grandes cuestiones que lo corroboran. Pero inmersos en el siglo XXI, duele pensar que dos terceras partes (de los 774 millones) de analfabetos del mundo son mujeres. Y más aún, que tanto en regiones desarrolladas como en regiones en vías de desarrollo, las mujeres tienen más probabilidad de ser pobres que los hombres. Es lo que ha pasado a llamarse feminización de la pobreza. Según el informe de la ONU “El progreso de las mujeres en el mundo”, aunque 139 países consagran la igualdad de género, 603 millones de mujeres y niñas viven en lugares donde la violencia doméstica no es un delito. 2.600 millones lo hacen en países donde la violación conyugal no está tipificada. Según la Fundación Thomson Reuters, en cinco países del mundo ser mujer es, literalmente, un pecado. 

 

 

Afganistán ocupa el número uno, donde una de cada once mujeres muere en el parto y más del 75 % se casa obligada mediante un matrimonio forzado. La República democrática del Congo, ostenta el segundo lugar, con más de cuatrocientas mil violaciones al año constatadas. Los crímenes de honor en Pakistán, con mil mujeres asesinadas al año, donde la opresión cultural y religiosa que sufren puede llevarles a ser castigadas con la lapidación o ataques de ácido. Según la ONU en India, que ocupa cuarto lugar en esta triste lista, debería tener 50 millones de niñas más, con infanticidios muy extendidos al nacer hembra, en este país, tres millones de mujeres ejercen la prostitución, el 40% de ellas son niñas. Por último Somalía. Ocupa el quinto puesto, con el 95% de la población femenina sufre ablación y son muy habituales los matrimonios forzados o de conveniencia Para cuándo la superación de la brecha de desigualdad laboral y salarial, la eliminación de los estereotipos sexistas y violentos, el acceso al conjunto de los derechos sexuales y reproductivos, y la erradicación de todas las formas de violencia y explotación, estos siguen siendo los desafíos para el futuro, esperemos cercano. La tibieza política y legislativa, los intereses patriarcales y de poder, siguen sin afrontarse con valentía, en cualquier parte del mundo, organismo con representación mundial, que dejan pasar el tiempo, sin reaccionar ante hechos como estos y otros, de absoluto desprecio al ser humano en general, y a la mujer en especial, ocasionando verdaderos genocidios. Tenemos por delante toda una serie de retos, de desafíos, que viendo cómo está el patio de nuestra sociedad, ya podrían proponerse, en lugar de los maniquí challenge y demás pimpolleces sucesivas, que borreguilmente seguimos, que no están mal para echar el rato, pues es necesario la risa entre tanta barbaridad, pero la repercusión, expansión y poder de las redes sociales que quizá frivolizan, chinchorrean y chascarrean en exceso sin filtro podrían emplearse a fondo, en constatar y erradicar estas aberraciones que tod@s contemplamos impasibles.

 

 

María Fermina Jiménez Cárdenas

 

 

Otros artículos de la serie

Comentarios

Enviar un comentario

Para poder comentar debes estar registrado. Regístrate o accede a tu cuenta.

No hay comentarios por el momento.


Produce Madreselva Servicios Culturales, S.C.
revistamadreselva@gmail.com
Apdo. Correos 381, 06300 Zafra (Badajoz)
Aviso Legal | Servicios | Publicidad
Utopia.es - Internet más cerca
Aviso

Utilizamos cookies propias y de terceros para el análisis de la navegación de los usuarios. Si continua navegando consideramos que acepta el uso de cookies. Ok Más información